Comunidad Bahá'í de Colombia

Reuniones devocionales

“La oración significa conversar con Dios. La mayor realización o el estado más dulce no es otro que la conversación con Dios. Esta crea espiritualidad, crea atención y sentimientos espirituales.” ‘Abdu’l-Bahá

Los bahá’ís abrimos nuestros hogares y centros comunitarios para invitar a amigos y vecinos a orar y leer en conjunto escrituras sagradas. Este espacio de adoración colectiva se denomina “reunión devocional”. Estas reuniones, abiertas a todos, son muy sencillas; además de la recitación de oraciones y pasajes inspiradores, pueden incluir música.

Cuando la gente se reúne y se dedica a la oración, aumenta en sus corazones la unidad y el afecto. Las reuniones devocionales contribuyen a despertar las susceptibilidades espirituales en los participantes y a promover patrones de vida comunitaria, imbuidos de un espíritu de devoción.

A continuación les ofrecemos una muestra de algunas oraciones que se comparten en las reuniones devocionales:

“Bendito es el sitio y la casa, y el lugar y la ciudad, y el corazón y la montaña, y el refugio y la cueva, y el valle y la tierra, y el mar y la isla y la pradera, donde se ha hecho mención de Dios y se ha glorificado su alabanza.” Bahá'u'lláh

¡Oh Dios! Refresca y alegra mi espíritu. Purifica mi corazón, ilumina mis poderes. Dejo todos mis asuntos en tus manos. Tú eres mi guía y mi refugio. Ya no estaré triste ni afligido; seré un ser feliz y alegre. ¡Oh Dios! Ya no estaré lleno de ansiedad, ni dejaré que las aflicciones me fatiguen ni que me absorban las cosas desagradables de la vida. ¡Oh Dios! Tú eres más amigo mío que yo lo soy de mi mismo. A Ti me consagro, oh Señor. 'Abdu'l-Bahá

Crea en mí un corazón puro, oh mi Dios, y renueva una conciencia tranquila dentro de mí, oh mi Esperanza. Por medio del espíritu del poder confírmame en Tu Causa, oh mi Bienamado, y por la luz de Tu gloria revélame Tu sendero, oh Tú, el Objeto de mi deseo. Mediante la fuerza de Tu trascendente poder elévame hasta el cielo de Tu santidad, oh Fuente de mi ser, y por las brisas de Tu eternidad alégrame, oh tú que eres mi Dios. Haz que Tus eternas melodías me inspiren tranquilidad, oh mi Compañero, y que las riquezas de Tu antiguo semblante me libren de todo excepto de Ti, oh mi Maestro, y que las nuevas de la revelación de Tu incorruptible Esencia me traigan alegría, oh Tú que eres el más manifiesto de lo manifiesto y el más oculto de lo oculto. Bahá'u'lláh

Tu nombre es mi curación, oh mi Dios, y el recuerdo de Ti es mi remedio. La proximidad a Ti es mi esperanza y el amor por Ti es mi compañero. Tu misericordia hacia mi es mi curación y mi socorro, tanto en este mundo como en el venidero.

Tú verdaderamente eres el Todo Generoso, el Omnisciente, el Sapientísimo. Bahá'u'lláh

¡Oh mi Dios, oh mi Dios! Une los corazones de tus siervos y revélales tu gran propósito. Que sigan tus mandamientos y permanezcan en tu ley. Ayúdales, oh Dios, en sus esfuerzos y confiéreles fuerza para servirte. ¡Oh Dios! No los abandones a sí mismos, sino guía sus pasos con la luz de tu conocimiento y alegra sus corazones con tu amor. Verdaderamente Tú eres su Auxiliador y su Señor. Bahá'u'lláh

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